Si notas sensación de tirantez en tu rostro, posiblemente no estás usando los productos adecuados en tus rutinas de higiene facial y es que algunos jabones pueden resecar el cutis en exceso.


Hoy te enseñaremos a preparar una leche limpiadora casera muy cremosa e hidratante, gracias a los ingredientes naturales que contiene su fórmula: emulsionante Sucragel (derivado del azúcar), miel, aceites naturales y betaína de coco (un tensioactivo empleado incluso en productos para el cuidado de la piel del bebé).

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Necesitas:

Preparación:

  1. Pesa todos los ingredientes por separado.
  2. Coloca en un recipiente el emulsionante Sucragel y ve agregando muy poco a poco con un cuentagotas el aceite de almendras dulces. Debes remover entre cada adición enérgicamente con una cuchara o batidor manual. Es un proceso muy laborioso que te llevará al menos media hora, pero si no tienes paciencia, el Sucragel se separará del aceite.
  3. Una vez que hayas mezclado bien el Sucragel con el aceite vegetal, deja que repose 10 minutos. Pasado ese tiempo, comienza a añadir también muy poco a poco la betaína de coco que es el tensioactivo que le dará al gel propiedades limpiadoras. Añade un poquito de betaína y remueve enérgicamente para que se integre, continúa este proceso hasta icorporar por completo la betaína y conseguir así una emulsión homogénea.
  4. A continuación, en otro recipiente a parte, coloca el agua destilada y agrega la goma Xantana (espesante). Utiliza un batidor eléctrico a media potencia para mezclar bien los dos componentes.
  5. Una vez que hayas terminado, añade el espesante obtenido (que debe ser bastante denso) a la mezcla del Sucragel con el aceite y la betaína de coco. Toma la batidora a media potencia y colócala en el fondo del recipiente hasta obtener un gel cremoso de textura homogénea.
  6. Por último, agrega los aditivos de la fórmula que en este caso es una cucharada (6 gramos) de miel pura de abejas diluida en un poquito de agua y diez gotas de aceite esencial. Vuelve a batir durante un minuto para que se integren.
  7. Comprueba el pH del producto utilizando unas tiras reactivas. Si está alto, añade 3 ó 4 gotitas de ácido láctico y vuelve a medir.
  8. Ya para finalizar, agrega 20 gotas de conservante Cosgard y mezcla. Al terminar, si has trabajado bien la receta, deberías obtener una leche limpiadora de textura cremosa y suave, similar al yogur. Envasa el producto en un recipiente estéril y utilízalo a diario para limpiar tu cutis y mantenerlo hidratado.