Con el frío que está haciendo, es normal que los labios sufran más de la cuenta. El viento, las bajas temperaturas y los cambios bruscos entre la calefacción y el frío de la calle, hacen que los labios se resequen y aparezcan esas molestas y antiestéticas pielecitas. Por eso en invierno es fundamental proteger los labios y mantenerlos bien hidratados.
En la farmacia encontrarás productos especialmente formulados para esta finalidad, sin parafinas ni sustancias potencialmente tóxicas. Aunque si te gusta la cosmética natural y prefieres saber exactamente qué estás aplicando sobre tu piel, puedes preparar tu propio lipstick casero. Hoy te traemos una receta muy sencilla con ingredientes como la manteca de karité, el aceite de caléndula y la vitamina E, conocidos por sus propiedades emolientes, regeneradoras y antiinflamatorias.
La manteca de karité ayuda a nutrir en profundidad y a crear una barrera protectora frente al frío. El aceite de macerado de caléndula es ideal para calmar y reparar labios agrietados gracias a su acción suavizante y antiinflamatoria. Por su parte, la vitamina E actúa como antioxidante natural y contribuye a conservar mejor la fórmula. El resultado es un bálsamo labial nutritivo, protector y totalmente personalizado.
Ingredientes
- 1,5 gramos de manteca de karité
- 4 gramos de aceite de macerado de caléndula
- 1,5 gramos de cera de abejas
- 0,3 gramos de extracto de avena
- 2 gotas de aceite esencial de lavanda
- 1 gota de vitamina E
Preparación paso a paso
Antes de empezar, asegúrate de desinfectar bien todos los utensilios que vayas a utilizar (espátula, recipiente, envase final). La higiene es clave en cualquier preparación cosmética casera.
- Funde los ingredientes: coloca la manteca de karité y la cera de abejas en un recipiente resistente al calor. Caliéntalos al baño María a fuego suave hasta que se fundan por completo. Remueve suavemente para que la mezcla sea homogénea y evita que hierva.
- Añade el aceite de caléndula: una vez fundidos los ingredientes sólidos, retira el recipiente del fuego y añade los 4 gramos de aceite de macerado de caléndula. Mezcla bien para integrar todos los componentes.
- Incorpora los activos sensibles al calor: cuando la mezcla haya bajado ligeramente de temperatura (pero aún esté líquida), añade el extracto de avena, las 2 gotas de aceite esencial de lavanda y la gota de vitamina E. Es importante no añadirlos con la mezcla demasiado caliente para preservar sus propiedades.
- Envasa y deja solidificar: vierte la preparación en un envase de lipstick o en un pequeño tarro. Déjalo reposar a temperatura ambiente hasta que solidifique por completo. En unos minutos tendrás tu bálsamo listo para usar.
Y ya está. Así de sencillo puedes preparar en casa un bálsamo labial natural, nutritivo y perfecto para combatir el frío. Llévalo siempre contigo y reaplica cuando lo necesites: tus labios lo notarán desde el primer uso.




