La celulitis se forma cuando hay un desequilibrio constante en las células de grasa (adipocitos) y en el tejido circundante, dando lugar a una microcirculación  deficiente (se retiene agua) mientras que el colágeno puede volverse fibroso. Esto resulta en tres tipos diferentes de celulitis: la celulitis adiposa, la celulitis fibrosa y la celulitis con retención de líquidos.


La adiposis es un aumento en el número o volumen de los adipocitos combinado con la disfunción crónica de su metabolismo. Más que un depósito de grasa el adipocito se comporta como un órgano que regula el equilibrio energético, secretando mediadores como la leptina, una sustancia anorexígena que regula el apetito y que fue aislada en 1994. Del mismo modo, nuestra comprensión de la fibrosis se ha profundizado gracias con conocimientos nuevos sobre el colágeno y la glicación. Finalmente, la implicación del sistema linfático en la retención de líquidos y el lipedema nos ha permitido comprender mejor la celulitis y su resistencia al ejercicio físico y a las dietas.

Causas de la adiposis

La adipsosis  se debe a cambios en los mecanismos de lipogénesis (síntesis de triglicéridos) y lipólisis (lisis de los triglicéridos en glicerol y ácidos grasos). También se producen cambios en la función de enzimas clave, principalmente lipoproteínas lipasas y receptores hormonales como la leptina, insulina, estrógenos y hormonas del estrés (adrenalina, noradrenalina). Además, se encontró una disfunción en los receptores α2-adrenérgicos y en los receptores de prostaglandinas o receptores PYY en la membrana de los adipocitos de pacientes con celulitis. La abundancia de estos receptores es en parte responsable de la baja actividad lipolítica de los adipocitos.

¿Cómo combatir la celulitis con métodos no invasivos?

Utilizando un enfoque multifactorial los especialistas pueden encontrar el mejor método para reducir la celulitis: mesoterapia con productos lipolíticos, láser, ultrasonidos focalizados, criolipólisis, liposucción…

  • Cuando estamos ante una celulitis edematosa con retención de líquidos los métodos de drenaje se seleccionan según el caso: drenaje linfático manual, lipomasaje, medicación drenante.
  • Cuando el componente fibroso de la celulitis es dominante, sólo se deben utilizar métodos que apuntan a la fibrosis como las ondas de choque o el láser.
  • Cuando la celulitis se acompaña de flacidez cutánea utilizamos métodos como la radiofrecuencia, la foto-bioestimulación o los factores de crecimiento plaquetarios combinados con una dieta que favorezca la producción de colágeno (rica en zinc, silicio, selenio, vitamina E, vitamina C y aminoácidos).

En todos los casos la musculatura cumple un papel muy importante. Los músculos posturales profundos son cuatro veces más eficaces sobre la circulación venosa y linfática en comparación con los músculos más superficiales.