errores en el cuidado de la piel



Constantemente cometemos errores a la hora de cuidar nuestro cutis que, si llegan a convertirse en un hábito podrían perjudicar la salud de la piel. En nuestro artículo de hoy te ayudaremos a identificarlos para que les pongas remedio lo antes posible. Verás que a veces un pequeño detalle o cambio en tus rutinas de belleza puede solucionar por sí solo un problema dermatológico que llevas acarraeando desde hace tiempo sin conocer su origen.

No conocer tu tipo de piel

Si no conoces tu tipo de piel es posible que no estés utilizando los cosméticos ni los productos de higiene facial que tu rostro necesita. Dependiendo de si tu cutis es graso, seco o mixto necesitará una clase de cuidados u otros. Lee nuestro artículo de la semana pasada para más información.

No desmaquillarse antes de dormir

No hay nada que perjudique más a tu piel que irse a la cama sin retirar los restos de maquillaje. Además de irritaciones, ojos hinchados o posibles granitos y espinillas ocasionados por taponar el poro, irse a dormir con el rostro impregnado de cosméticos provoca arrugas prematuras. De modo que ya lo sabes, todas las noches salvo causas mayores, debes usar tu leche limpiadora o gel desmaquillante habitual y de ese modo tendrás un cutis joven y luminoso durante mucho más tiempo.

Olvidarse del contorno de ojos

La fina piel de los párpados es mucho más sensible y propensa a padecer arrugas debido al constante movimiento del papardeo. Si tienes más de 25 años, duermes poco o tu piel es especialmente seca, aplica una crema especial para el contorno de ojos mañana y noche. Así retrasarás la aparición de líneas de expresión.

No usar protección solar

Los rayos ultravioleta son los causantes del 80 % de las arrugas que tendrá tu rostro en la edad madura y no solamente eso, sino que la exposición solar indiscriminada y sin protección puede causar cáncer de piel. Para evitar el fotoenvejecimiento, utiliza siempre cremas humectantes con filtro solar de 15 como mínimo en invierno y de 30 como mínimo en verano.

Pensar que los cosméticos lo solucionan todo

La piel refleja la salud interior de nuestro organismo y si llevamos una mala alimentación, no nos hidratamos desde dentro bebiendo una cantidad suficiente de agua, no dormimos o intoxicamos nuestras células con tabaco (generando radicales libres), no podemos esperar que la crema más cara del mundo haga mucho por nosotras. Mímate desde dentro, tu piel te lo agradecerá.

Usar las mismas cremas de día y de noche

No sirven para lo mismo… Mientras las primeras tienen como misión proteger a la piel de los daños causados por los agentes externos (sol, polución, cambios de temperatura), las segundas aprovechan las horas de sueño para regenerar los tejidos y devolver a la piel su elasticidad y luminosidad. Para más información al respecto, leer nuestro artículo «Sueño reparador y cremas de noche. Los cuidados nocturnos para tu piel».

Cambiar constantemente de productos o usar demasiada cantidad

Es necesario usar un cosmético al menos durante dos meses para que sean visibles los resultados. Tampoco es recomendable usar demasiadas cremas ya que podrías asfixiar tu piel y hacer que los poros se dilaten.

Ahorrar en cosméticos

Puedes ahorrar en un vestido, un perfume, etc. pero a la hora de optar por la cosmética low cost o eres una experta y reconoces muy bien los componentes que aparecen en las etiquetas de los envases o puede que estés eligiendo un producto de mala calidad que no aporte ningún beneficio a tu piel o incluso la perjudique.