Durante milenios se han utilizado las plantas medicinales y los aceites esenciales obtenidos de ellas con fines terapéuticos. Sin embargo, una investigación realizada en 2019 por científicos del Centro de Información sobre Venenos de Nueva Gales del Sur (NSWPIC) y publicada en el Medical Journal of Australia ya advirtió de una nueva amenaza para la salud: la intoxicación con aceites esenciales. Este problema ha ido en aumento en los últimos años debido a la popularidad de estos productos y al pensamiento erróneo de que por tener un origen natural son totalmente inocuos.


Sin llegar a dramatizar, es necesario que seamos muy conscientes de los riesgos de hacer un mal uso de los aceites esenciales (incluso pueden ser letales si se administran en dosis altas).

¿Qué sabemos hasta el momento sobre la intoxicación con aceites esenciales?

Hay pocos trabajos clínicos fiables sobre este tema. Tal como apunta la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) “las publicaciones científicas disponibles son a menudo limitadas y sólo describen la toxicología algunos de los constituyentes puros presentes en el aceite esencial. Además, no describen específicamente el uso de estos aceites esenciales en productos cosméticos”.

Los primeros registros de intoxicación con aceites esenciales se documentaron en el Centro Antivenenos de Marsella en 1977. Un joven de 17 años que tomaba dos veces al día 15 gotas de aceite esencial de hisopo para tratarse de una gripe fue ingresado con síntomas de epilepsia. Un año más tarde, una mujer de 26 años fue ingresada también con crisis convulsivas después de tomar 10 gotas de aceite esencial de hisopo al día.

Las intoxicaciones graves se producen por vía interna, es decir, al ingerir los aceites esenciales. Aunque también puede ocurrir una dermointoxicación si se aplican sobre la piel en cantidades excesivas ya que son sustancias muy concentradas.

¿Cuáles son los síntomas de intoxicación con aceites esenciales?

Los síntomas de intoxicación dependerán de la vía de administración y del tipo de planta.

Los ancianos y los niños suelen ser más más sensibles a la toxicidad de los aceites esenciales cuando se utilizan en dosis inadecuadas.

Vía interna

Es la más peligrosa. A pesar de que los aceites esenciales de grado alimentario se pueden ingerir, debe hacerse siempre bajo supervisión médica y en la dosificación indicada.

Los síntomas leves de intoxicación incluyen náuseas, mareos, dolor abdominal, etc.

Los síntomas agudos de envenenamiento son ardor de garganta sangre en la orina, debilidad muscular, delirios, temblores, parálisis, arritmia, convulsiones, bradicardia, fallo hepático, fallo renal, congestión pulmonar, coma y muerte.

Los componentes químicos convulsionantes son las cetonas terpénicas y los fenoles aromáticos que producen efectos narcóticos en dosis elevadas.

También hay sospechas fundamentadas de que algunos aceites esenciales pueden actuar como disruptores del sistema endocrino si se administran durante largos periodos de tiempo. “Estas sustancias químicas pueden reducir o aumentar los niveles hormonales normales del cuerpo”comenta el Dr. Romy Block quien desaconseja el uso de los aceites de lavanda y de árbol de Té en niños y mujeres embarazadas.

Vía tópica

Debido a su bajo peso molecular y a su lipofilicidad, los aceites esenciales atraviesan fácilmente las membranas de las células cutáneas llegando al torrente sanguíneo.

La capacidad de absorción de la piel es limitada y por eso no se producen intoxicaciones graves por vía tópica, aunque sí pueden aparecer erupciones cutáneas. No hay muchas investigaciones sobre los efectos a largo plazo de aplicaciones sobre la piel en dosis excesivas o sin diluir. El Servicio de Dermatología del Complejo Hospitalario de Navarra describe algunos casos de dermatitis alérgica y sensibilización al aceite esencial de árbol de Té cuando se utiliza en dosis inadecuadas.

Algunos aceites esenciales del género Citrus (naranja, limón, bergamota) provocan fotosensibilidad. Esto significa que si nos exponemos al sol después de aplicarlos podrían causar manchas o quemaduras solares.

¿Cómo utilizar los aceites esenciales de forma segura?

Muchas personas asumen que los aceites esenciales no son peligrosos porque se obtienen de materias primas vegetales. Es importante que abandonemos este pensamiento: la ingesta accidental de un aceite esencial puede provocar una intoxicación grave y, dependiendo de la dosis, incluso la muerte.

Por esta razón recomendamos:

  • No ingerir aceites esenciales por nuestra cuenta a menos que sea bajo prescripción y supervisión de un facultativo. Usarlos únicamente de forma externa.
  • Avisar a nuestro médico si estamos tomando otros medicamentos ya que pueden estar contraindicados con algunos fármacos. Por ejemplo, las cumarinas de algunos aceites esenciales pueden potenciar los efectos de los anticoagulantes y aumentar el riesgo de hemorragia.
  • No aplicar aceites esenciales directamente sobre la piel. Es necesario diluirlos antes en un aceite portador como aceite de coco, aceite de sésamo, aceite de onagra o aceite de almendras dulces. Una dilución común y segura en adultos es del 1% al 3%, lo que equivaldría de 6-18 gotas de aceite esencial en 30 ml. de aceite portador.
  • No aplicar en las mucosas ya que son más permeables que el resto de la piel y el riesgo de irritación es aún mayor.
  • Hacer una prueba de parche en un área pequeña de la piel para descartar reacciones alérgicas. Si después de 48 horas no has notado cambios, puedes utilizarlo sin problemas.
  • No usar nunca en el embarazo ni en niños menores de 6 años. Esto incluye tanto la prohibición de ingerirlos como de aplicarlos sobre la piel.
  • Almacenarlos de forma segura fuera del alcance de los niños y de las mascotas.

Si sospechas de intoxicación con aceites esenciales, busca atención médica de inmediato.