Entre los meses de septiembre y noviembre tiene lugar la cosecha de nueces y castañas, dos frutos secos de gran valor nutricional y con muchos beneficios para la salud.




Seguro que has comido en más de una ocasión nueces y castañas, de modo que es momento de descubrir un poco más sobre sus propiedades, tipos y precauciones en su consumo. ¡Toma buena nota de estos consejos!

Las nueces

nueces frutos secos

Son los frutos del nogal, un árbol originario del sudeste de Europa y el Asia menor. La nueces son ricas en Omega-3, fibra, magnesio, ácido fólico, vitaminas del grupo B, vitamina E y calcio. Además contienen una gran cantidad de polifenoles (flavonoides e isoflavonas) que actúan contra los radicales libres, siendo excelentes antioxidantes naturales.

Las nueces son un alimento fantástico para nuestra salud mental y física. Muchos estudios ponen de relieve su eficacia en la lucha contra el colesterol malo (LDL), reduciendo así el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer.

Resumiendo los principales beneficios de las nueces:

  • Son ricas en antioxidantes y grasas saludables que reducen los niveles de colesterol en sangre.
  • Son una fuente natural de proteínas, vitaminas, fibra y minerales. Además están libres de lácteos y gluten.
  • Favorecen la producción de glóbulos rojos y ayudan a combatir la anemia.
  • Previenen la aparición de osteoporosis. Contribuyen a mantener unos huesos fuertes.
  • Por su alto contenido en Omega-3 y Omega-6 están consideradas como beneficiosas para el cerebro y para la salud en general.
  • También nos aportan vitamina C y zinc que nos ayudan a eliminar toxinas del organismo y a preservar la belleza de nuestra piel y del cabello.
  • Algunos nutricionistas aseguran además que las nueces son útiles para prevenir el insomnio, la depresión y el decaimiento en general.

Sin embargo, debemos tener en cuenta que a pesar de sus incontables beneficios para la salud, las nueces son uno de los frutos secos con más alérgenos que se conocen. Si después de comerlas sientes dolor de estómago, náuseas o diarrea, es muy posible que seas alérgica a este alimento. ¡Consúltalo con tu médico!

Las personas que tienen cálculos en el riñón o en la vesícula también deben consumirlas con moderación. Esto se debe a que las nueces tienen un alto contenido en oxalatos que podrían agravar el problema.

Las castañas

castañas

El otro fruto seco típico de la temporada otoñal son las castañas ¿quién no las ha recogido y comido en más de una ocasión?

Como bien sabéis, las castañas son el fruto del castaño y se caracterizan por su cápsula espinosa parecida a un erizo. Se trata de un alimento muy nutritivo, rico en fibra pero bajo en calorías. Además, las castañas tienen propiedades antiinflamatorias y vasculares reconstituyentes, lo que hace de ellas un excelente y saludable aperitivo para toda la familia.

Resumiendo los beneficios de comer castañas:

  • Son ricas en minerales como el magnesio, hierro, fósforo y potasio, que tienen propiedades antiinflamatorias y son un reconstituyente vascular.
  • Nos aportan fibra que ayuda a combatir el estreñimiento.
  • También tienen muchas vitaminas del complejo B (tiamina o vitamina B1, niacina o vitamina B3, pirodoxina o vitamina B6 y folatos o vitamina B9). Este grupo de vitaminas son conocidas por favorecer las funciones cerebrales y el rendimiento intelectual.
  • Son muy energéticas gracias a su alto contenido en hidratos de carbono (un 40%) mientras que sólo poseen un 2% de grasa. Por este motivo son el alimento ideal para los niños en su etapa de desarrollo.

Como desventaja podríamos indicar que las castañas son un alimento difícil de digerir. Prepáralas siempre asadas, cocidas, en postres… pero nunca crudas ya que harán tus disgestiones más pesadas.

¿Habéis tenido ya la oportunidad de probar los primeros frutos secos del otoño?