La ortiga verde (Urtica dioica) es una planta perenne y silvestre de la familia Urticaceae. Es originaria de Europa, hoy en día se puede encontrar en muchas regiones templadas del planeta, incluyendo Asia, América y el continente africano.
Las ortigas crecen prácticamente en cualquier lugar, especialmente en suelos húmedos y ricos en nitrógeno: casas abandonadas, parcelas ganaderas, vertederos y terrenos baldíos.
Pueden alcanzar los 50 – 150 cm. de altura y son fácilmente reconocibles por sus hojas dentadas y cubiertas de unos pelitos urticantes llamados tricomas. Al entrar en contacto con la piel, la planta libera una serie de sustancias como ácido fórmico, histamina y acetilcolina que provocan sensación de picor y hormigueo.
Sin embargo, a pesar de su fama de “mala hierba”, la ortiga verde es uno de los tesoros más valiosos de la fitoterapia moderna. Hoy vamos a olvidarnos de su picor y a centrarnos en todo lo bueno que puede hacer esta planta por nuestra salud.
Usos de la ortiga verde en medicina natural
Aunque resulte difícil de creer, la ortiga es una de las plantas medicinales más utilizadas desde la Antigüedad.
Los egipcios tomaban infusiones de ortiga para aliviar los dolores lumbares y la artritis.
Hipócrates (padre de la medicina moderna) la recomendaba por sus propiedades diuréticas para desintoxicar el organismo.
Aunque fueron las legiones romanas quienes le dieron el uso más insospechado. Ellos practicaban lo que se conoce como urticación: se golpeaban las piernas y los brazos con manojos de ortigas frescas para provocar una reacción inflamatoria que les ayudara a entrar en calor en los climas fríos del norte de Europa y para aliviar los dolores del reumatismo.
Composición química de la ortiga verde
Antes de entrar en beneficios específicos, hablemos de por qué nutricionalmente es una «superplanta». La ortiga verde es increíblemente rica en:
- Vitaminas: A, C, K y vitaminas del grupo B.
- Minerales: hierro, calcio, magnesio, azufre, zinc, sodio, fósforo y potasio.
- Grasas: ácido linoleico, ácido linolénico, ácido palmítico, ácido esteárico, ácido oleico.
- Aminoácidos: contiene todos los aminoácidos esenciales.
- Polifenoles: kaempherol, quercetina, ácido cafeico, cumarinas y otros flavonoides que le otorgan sus propiedades antiinflamatorias.
- Pigmentos: betacaroteno, luteína y otros carotenoides.
Esta combinación de compuestos químicos hace de la ortiga verde una de las plantas más interesantes desde la perspectiva de la medicina natural.
¿Cuáles son sus propiedades?
La ortiga verde es una planta ampliamente conocida en la farmacopea europea por sus propiedades diuréticas, antiinflamatorias, antioxidantes, remineralizantes y depurativas.
Alivia los síntomas de la artritis y los dolores musculares
Las hojas de la ortiga son ricas en sustancias fitoquímicas como los flavonoides (quercetina, kaempherol, rutina) y carotenoides (beta-caroteno y luteína). Estos compuestos vegetales tienen propiedades antiinflamatorias que ayudan a reducir el dolor muscular y de las articulaciones.
Un ensayo clínico clásico, publicado en el Journal of the Royal Society of Medicine (2000) en el que participaron 27 pacientes con dolor osteoartrítico, descubrió que aplicar hojas de ortiga en las zonas afectadas ayudaba a reducir la inflamación local.
Pero no solo funciona de forma tópica; otro estudio en el que participaron 81 pacientes con osteoartritis de rodilla o de cadera, comprobó que tras tomar un suplemento que contenía ortiga verde, el dolor se redujo significativamente frente al grupo de placebo.
Los investigadores sostienen que los compuestos de la ortiga pueden reducir la producción de citoquinas proinflamatorias y modular rutas que están implicadas en el dolor y la inflamación crónica.
Al disminuir la inflamación sistémica, muchos pacientes consiguen disminuir la dosis de medicamentos antiinflamatorios convencionales, evitando así efectos secundarios gástricos.
Efectos sobre la salud urinaria
Uno de los usos más conocidos de la ortiga verde en fitoterapia tiene que ver con la salud prostática. Con la edad, la próstata tiende a agrandarse, lo que provoca problemas para orinar, goteos y esa molesta sensación de tener que ir al baño a mitad de la noche. Esta condición se conoce con el nombre de hiperplasia de próstata benigna (HPB).
Estudios en humanos han demostrado que los extractos de ortiga ayudan a reducir los problemas urinarios asociados a la HPB a corto y largo plazo. Por ejemplo, un estudio publicado en el Journal of Herbal Pharmacotherapy (2005) comprobó la eficacia del extracto de raíz de ortiga en 620 pacientes. Al finalizar la investigación se observó una pequeña disminución del tamaño de la próstata medido mediante ecografía transrectal frente al grupo de placebo.
Otros estudios en ratas investigaron los efectos de la ortiga sobre hiperplasia prostática benigna inducida por testosterona. Los hallazgos demostraron la capacidad de esta planta para inhibir la enzima 5-alfa-reductasa que convierte la testosterona en dihidrotestosterona (DHT), una potente hormona relacionada con trastornos de la próstata.
Reduce los síntomas de la alergia
La ortiga ha demostrado ser eficaz para mitigar los síntomas de la alergia estacional como el goteo nasal o el picor de ojos.
Los estudios in vitro y algunos ensayos en humanos sugieren que actúa sobre los receptores relacionados con la respuesta alérgica e inhibe la producción de histamina.
Aunque la evidencia no es tan sólida como para reemplazar antihistamínicos, muchas personas con alergias leves o intermitentes la utilizan como apoyo natural.
Apoya la función hepática
Gracias a su alto contenido en antioxidantes, las hojas de ortiga son hepatoprotectoras y pueden reducir el daño causado por las toxinas o metales pesados. Un estudio en ratas demostró su efecto protector sobre el daño hepático inducido por obstrucción biliar. En otro estudio similar, se demostró que el extracto de ortiga tiene un efecto protector frente a la intoxicación por mercurio, a la vez que mejora el nivel de glutatión hepático, renal y testicular.
Ayuda a controlar los niveles de azúcar en sangre
Algunos estudios sugieren que la ortiga puede ayudar al páncreas a producir más insulina, siendo un apoyo interesante para personas con diabetes tipo 2.
Este efecto se atribuye a la presencia de ciertos compuestos que mejoran la sensibilidad a la insulina. Por ejemplo, una investigación determinó que la presencia de péptidos cíclicos en el extracto de ortiga facilita la absorción de la glucosa.
Otro ensayo clínico aleatorizado evaluó la eficacia y seguridad del extracto de ortiga en 46 pacientes con diabetes tipo 2 avanzada que tomaron una cápsula de 500 mg. cada 8 horas durante 3 meses, además de sus medicamentos habituales. Los resultados demostraron que la ortiga redujo significativamente los niveles de glucosa en sangre, en comparación con el placebo.
Reduce la presión arterial elevada
Al igual que el té verde o el diente de león, la ortiga es un potente diurético que mejora la circulación de la sangre y reduce la presión arterial. Algunos estudios in vitro han demostrado su capacidad para estimular la producción de óxido nítrico, que actúa como un vasodilatador, relajando la musculatura lisa de los vasos sanguíneos.
Otro estudio publicado en la revista Phytomedicine (2018) demostró que la ortiga reduce la hipertensión y protege al corazón. Sin embargo, se necesitan estudios adicionales en humanos antes de sacar conclusiones.
Otros beneficios de la ortiga verde respaldados por la ciencia
Además de los beneficios que acabamos de mencionar, investigaciones recientes han encontrado otras utilidades prometedoras en esta planta medicinal:
- Fortalece el sistema inmunológico gracias a su alto contenido en vitamina C. Es un alimento ideal para periodos de convalecencia, ya que contribuye a la recuperación física y mental.
- Previene el daño oxidativo asociado al envejecimiento y a ciertas enfermedades como las cardiopatías. Además, su alto contenido en clorofila protege las arterias frente a la arteriosclerosis.
- La ortiga posee también una sustancia llamada secretina que estimula las secreciones biliares y la actividad del páncreas favoreciendo la digestión. Gracias a su suave efecto laxante, ayuda también a combatir el estreñimiento.
- Al ser tan rica en hierro, puede ayudar a recuperar los niveles de ferritina en sangre en los pacientes con anemia.
- Otros minerales que abundan en la ortiga son el silicio y el azufre que le aportan propiedades astringentes y seborreguladoras. Se utiliza a menudo en productos capilares para el pelo graso o con caspa. Su infusión se puede utilizar como tónico para la piel. Es ideal para cutis grasos o mixtos ya que mantiene a raya la actividad de las glándulas sebáceas.
- Algunas revisiones sugieren que la ortiga tiene una acción antiproliferativa frente a ciertos tipos de cáncer. Por ejemplo, un estudio en ratas señala que los antioxidantes de esta planta pueden retardar la formación de tumores mamarios en roedores.
¿Cómo tomar la ortiga verde?
Tranquila, no tienes que salir al campo a fustigarte con ellas como los romanos. Tienes varias opciones mucho más amables.
Una de las formas más prácticas de aprovechar sus beneficios es en infusiones. Las infusiones de ortiga se utilizan desde hace siglos en fitoterapia para combatir la retención de líquidos, mejorar la circulación y los problemas vasculares como las varices.
Té de Órtiga Monte Nativo
Eso sí, es importante usar hojas secas de ortiga y no frescas, ya que cuando aún está verde conserva sus propiedades urticantes. Evita coger la planta si sospechas que la zona ha sido rociada con pesticidas. Para estar más segura, lo mejor es comprar el producto en un herbolario.
Si quieres usar la planta como tratamiento específico para la próstata o la artritis, lo mejor es comprar suplementos y extractos de ortiga ya que aseguran una dosis concentrada de principios activos.
Dieti Natura Raíz de Ortiga
Y, por supuesto, la ortiga verde se puede utilizar también en la cocina y es deliciosa. Se puede añadir a las sopas, purés, guisos o tortillas igual que las espinacas. Una vez hervida, el poder urticante desaparece por completo.
¿Tiene algún efecto secundario?
Los efectos adversos no son comunes, pero podrían aparecer si se consume en cantidades excesivas e incluyen dolor de cabeza, náuseas, diarreas o malestar estomacal.
Si estás tomando extracto de ortiga verde, no debes sobrepasar la dosis recomendada por el fabricante que suele ser de 300 a 600 mg./ día.
Las mujeres embarazadas deben evitar los preparados a base de ortiga ya que la planta provoca contracciones uterinas y es potencialmente abortiva.
No es recomendable para pacientes que están tomando fármacos anticoagulantes o para la presión arterial ya que por su alta concentración en vitamina K (que es anticoagulante) podría potenciar su efecto.
Como siempre decimos en fitoterapia, «natural» no significa «inocuo». Utilízala con moderación y solicita información a tu médico si te surgen dudas, especialmente si estás tomando otros medicamentos y tienes alguna dolencia crónica.




