Si tienes la piel grasa, ya sabes lo complicado que puede ser encontrar una crema hidratante que no termine empeorando la situación. La clave está en los ingredientes: no todo lo que parece “hidratante” le sienta bien a tu piel. Por eso, preparar tu propia crema casera es una excelente forma de asegurarte de que estás usando componentes que realmente ayudan a equilibrar el sebo, calmar la piel y mantenerla saludable, sin obstruir los poros ni generar más brillo.


A continuación, te compartimos una receta sencilla, natural y especialmente pensada para las necesidades de la piel grasa. ¡Vamos allá!

Ingredientes:

Preparación paso a paso:

  1. Limpia bien los utensilios y el recipiente donde prepararás la crema.
  2. Coloca la crema base en primer lugar.
  3. Agrega el gel de aloe vera Es calmante, ligero y ayuda a controlar el exceso de grasa.
  4. Incorpora los aceites vegetales. Añade el aceite de jojoba y el de comino negro. Ambos ayudan a regular el sebo y tienen propiedades antibacterianas ideales para pieles con tendencia a las imperfecciones.
  5. Añade la vitamina E. No solo nutre la piel, también actúa como conservante natural de la crema.
  6. Agrega los aceites esenciales. Echa las gotas de bergamota, lavanda y lemongrass. Aportan un aroma delicioso y ayudan a equilibrar la piel.
  7. Mezcla bien. Usa una espátula de madera para integrar todos los ingredientes hasta obtener una mezcla homogénea.
  8. Envasa la crema. Guarda tu hidratante en un frasco limpio (mejor si es de vidrio).
  9. Etiqueta y conserva. Anota la fecha de preparación. Guarda la crema en un lugar fresco y seco y utilízala antes de dos meses.

Ahora que tienes tu crema personalizada para piel grasa, úsala cada mañana después de limpiar tu cutis. Notarás cómo tu piel se vuelve más luminosa, suave y fresca.