Hace ya muchos años que se viene insistiendo en el correcto uso del protector solar. Este debe utilizarse durante todo el año ya que la capa de ozono está cada vez más dañada y los rayos UV del sol la atraviesan con mayor facilidad.


El sol genera muchos daños en la piel que van desde el envejecimiento prematuro (manchas, arrugas, flacidez) hasta la aparición de melanoma o cáncer cutáneo.

Un protector solar diferente para cada tipo de piel.

El protector solar se suele dividir en dos categorías: los que poseen filtros químicos (ecamsule, avobenzona, oxibenzona, sulisobenzona etc) y los que tienen filtros físicos (dióxido de titanio, óxido de zinc).

Al margen del tipo de piel que tengas, siempre conviene elegir un protector solar de amplio espectro que filtre los rayos UVA y UVB.

Protector solar para la piel sensible

En estos casos, debemos evitar sustancias como la oxibenzona y ácido p-aminobenzoico o para-aminobenzoico (PABA). Los protectores solares con protección física tienen menos ingredientes irritantes y los de nueva generación vienen con micropartículas que no dejan el típico residuo de color blanco tiza en la piel.

En caso de optar por un protector solar químico, debe estar libre de conservantes con el fin de minimizar el riesgo de una reacción.

Protector solar para la piel seca

Obviamente tiene que ser un protector solar hidratante, sin embargo, incluso si éste posee lanolina, siliconas y aceites, también es necesario extender una buena crema hidratante antes de aplicarlo en la piel.

La piel seca es más propensa a las quemaduras solares, por lo que hay que volver a repetir la aplicación cada dos horas para una buena protección.

Protector solar para la piel propensa al acné

En este caso es un poco más difícil elegir el protector solar adecuado. Los que tienen conservantes y fragancias se deben evitar, junto con los que contienen oxibenzona, PABA y alcohol.

Los ideales son los que poseen ecamsule y salicilatos entre sus ingredientes, optando siempre por fórmulas menos grasas como los geles.

Protector solar para piel con rosácea

En los casos de rosácea es aún más complicado para encontrar el protector solar perfecto y es necesario leer bien las etiquetas.

La mejor protección para estas pieles se logra generalmente mediante el uso de un protector solar mixto, es decir, que utilice protección física y química.

Optaremos por productos libres de parabenos, que contengan antioxidantes (extracto de té verde), y en cuanto a la protección química, que sea con oxibenzona, junto con avobenzona y octocrileno.

Protector solar para la piel oscura

Las personas con pieles oscuras también deben usar protector solar sólo que en factores más bajos.

Para un buen bloqueo del los rayos UVB y UVA, lo ideal es un producto con partículas micronizadas o bien un protector solar químico de amplio espectro con un SPF de al menos 15.

Protector solar para resaltar el bronceado

Las fórmulas solares de amplio espectro enriquecidas con aceites naturales otorgan este brillo adicional. Algunas opciones pueden ser los productos con aceite de Argán, aceite de semillas de uva y manteca de karité.

En el caso de pieles secas, un buen protector solar hidratante llevará en su composición al menos un aceite natural para resaltar la luminosidad de la piel.

Protector solar para poros dilatados

Si tus poros se obstruyen fácilmente un protector solar físico es lo ideal, sobre todo si posee óxido de zinc o dióxido de titanio con partículas micronizadas. Es conveniente leer la etiqueta cuidadosamente y optar por una fórmula que sea no comedogénica, de consistencia más ligera y libre de aceites.

Protector solar para natación

No es suficiente con los protectores “resistentes al agua” porque ofrecen protección de sólo 40 minutos. En su lugar, hay que optar los clasificados como “muy resistentes al agua” ya que duplican su tiempo de protección (80 minutos).

Protector solar para niños y bebés

Los protectores solares para niños o bebés, poseen fórmulas libres de PABA ya que presentan el menor riesgo de irritación.

Los bloqueadores solares físicos, con titanio u óxido de zinc son mejor tolerados por los niños que en los protectores químicos con avobenzona.

Nunca hay que colocar protector solar directamente en la cara de un niño, siempre se pone primero en las manos y se aplica suavemente sobre su piel.