El acné es una inflamación de la piel caracterizada por erupciones superficiales como consecuencia de la obstrucción de los poros, generando una alteración de las glándulas sebáceas.


Las lesiones del acné se localizan predominantemente en la cara y en menor proporción en la espalda, hombros y pecho. Si bien puede aparecer a cualquier edad, es más frecuente en la adolescencia entre los 13 y 19 años; a partir de esta edad el proceso tiende a remitir.

La higiene debe extremarse para evitar infecciones sobreañadidas. El acné no se presenta en todas las personas de la misma manera, en algunos casos puede ser inflamatorio y duradero y en otros casos, aparece de forma temporal y sin producucir infección.

Morfología

El acné es una afección polimorfa, es decir, adquiere una gran variedad de formas. Puede ser superficial cuando se manifiestan espinillas sin abscesos o profundo, cuando las espinillas inflamadas hacen presión hacia dentro de la piel, provocando la formación de quistes con pus que al romperse causan la aparición de abscesos más grandes.

Seborrea

Es el exceso de secrección sebácea que aparece en el centro de la cara y en el tórax. La piel aparece brillante, untosa, con dilatación aparente del folículo pilosebáceo. Las personas que padecen acné producen más cantidad de sebo.

Comedón cerrado

Es la lesión más característica del acné. Se origina cuando las glándulas sebáceas que producen grasa y desembocan en el mismo folículo del pelo, generan más secrección de la que la piel es capaz de eliminar por descamación, produciendo tapones de grasa en los folículos. Es difícil de visualizar, apreciándose una sobreelevación cutánea de color blanquecino o amarillento.

Comedón abierto o espinilla

Es el comedón cerrado que se oscurece. Suele ser plano o aparecer como una pequeña elevación dura de color negro.

Pápula

Es una evolución del comedón, generalmente del cerrado, que adquiere un carácter inflamatorio, se enrojece y aumenta de tamaño.

Pústula

Es la evolución de una pápula que se manifiesta como una pequeña elevación cutánea con pus en su interior. Son pequeñas elevaciones rojizas y dolorosas, a veces coronadas por una lesión rellena de pus.

Nódulo

Es una lesión profunda que evoluciona lentamente hacia la inflamación dejando secuela de cicatrices. Puede originar abscesos con fluctuación y drenaje de pus al exterior.

Quiste

Es la evolución del nódulo, de tamaño variable. Suele dejar cicatrices profundas.

Factores que influyen en la formación y el desarrollo del acné

El acné es un proceso evolutivo y secuencial en el que intervienen diversos factores:

  • Los andrógenos, hormona sexual masculina, aumentan su actividad durante la adolescencia y juventud, estimulando la producción de sebo de las glándulas sebáceas.
  • Otros cambios hormonales como el embarazo y el uso de anticonceptivos, pueden originar la aparición del acné. También pueden manifestarse brotes entre el segundo y el séptimo día antes del ciclo menstrual.
  • El estrés, en algunos casos puede aumentar los niveles de grasa de la piel y consecuentemente precipitar brotes de acné.
  • La administración de ciertos medicamentos.
  • Los ambientes húmedos y calurosos favorecen el incremento de la secrección de grasa y el crecimiento de bacterias que facilitan la infección.
  • El uso de algunos cosméticos oleosos puede obturar los poros.

Grados del acné

El acné se clasifica en distintos grados relacionados con la gravedad de las lesiones.

  • Acné leve: presenta comedón cerrado y comedón abierto. Las lesiones principales no son inflamatorias.
  • Acné moderado: exterioriza mayor número de pápulas, pústulas y comedones.
  • Acné severo: manifiesta numerosas lesiones nodulares grandes, dolorosas y lesiones pustulosas, junto con pequeñas pápulas, pústulas y comedones. Además de presentar todas las lesiones que puede tener el acné, exhibe un mal estado general de la piel debido al avance de la infección.

Cuidados para pieles con acné

  • La principal causa del acné suele ser el autocontagio. No hay que manipular las lesiones porque al presionar los granos la piel se inflama y se lastima aún más, dejando secuelas de cicatrices.
  • La higiene facial es fundamental. Lava la cara con agua tibia y un jabón suave o crema de limpieza mínimo dos veces al día, por la mañana y antes de ir a dormir para eliminar los restos del maquillaje.
  • Usa cosméticos no comedogénicos (aquellos que no tienen contenido graso) y evita el uso de maquillajes oleosos o productos con alcohol.
  • Exfolía tu cutis una vez a la semana para eliminar las células muertas que se acumulan sobre la piel obstruyendo los poros.
  • Evita la exposición solar en exceso. Cuando la piel se quema se acelera el recambio de células cutáneas generando un efecto oclusivo sobre los folículos.