¿Te aburre ir al gimnasio en verano? Imagina lo genial que sería combinar los beneficios de una clase de spinning con la diversión de la gimnasia acuática. Acabamos de definir la dinámica de una nueva actividad de fitness: el aquaspinning.


En las clases de aquaspinning se utiliza un aparato estacionario similar a una bicicleta estática que se sumerge en una piscina. El medio acuático ofrece una mayor resistencia que el aire no da y gracias a esto podemos lograr una mayor tonificación muscular.

Por lo demás, las reglas son las mismas que en una clase de spinning covencional. La actividad está dirigida por un monitor y se realiza al ritmo de la música, en diferentes tiempos e intensidad.

Beneficios de practicar aquaspinning.

El aquaspinning es la actividad de moda este verano en gimnasios, centros deportivos y balnearios. ¿A qué se debe su éxito?

Ferrán Bosque, director de Poolbiking, asegura que: «la práctica del aquaspinning aporta diversos beneficios para nuestra salud, como el aumento de la intensidad y de las pulsaciones (claves del ejercicio aeróbico) y la tonificación de los grupos musculares debido a la resistencia que el agua realiza sobre toda la musculatura sumergida, ocasionando una quema de grasas hasta las 800 calorías por hora».

Bosque también añade que «la ingravidez del agua es ideal para personas con dolencias musculares, articulares y sobrepeso» y que el pedaleo sumergido «genera un masaje continuo sobre las piernas, actuando directamente sobre la celulitis».

Además, la presión que ejerce el agua compensa la presión arterial y mejora el riego sanguíneo, por lo que es un ejercicio perfecto para personas que sufren varices.

Resumiendo las ventajas de practicar aquaspinning:

  • Es un trabajo cardiovascular de bajo impacto para las articulaciones.
  • Nos ayuda a quemar calorías y a tonificar la musculatura del tren inferior.
  • Las clases son grupales y muy entretenidas.
  • Pueden practicarlo personas de cualquier edad.
  • Sirve como complemento en la rehabilitación de determinadas lesiones.

¿Lo habéis probado ya?