Con mucha frecuencia se suele utilizar el término «remedio» para referirse a un medicamento, lo cual no es correcto. Los medicamentos producen su efecto al influir en el funcionamiento de las células. Un té de valeriana, por ejemplo, ayuda a conciliar el sueño pero no puede ser considerado un medicamento como tal, porque no ha sido preparado bajo estándares farmacéuticos y su principio activo no ha sido aislado.


Los remedios caseros no siempre son capaces de sanar aunque tengan propiedades terapéuticas; por eso ante síntomas como tos, catarro o muscosidad debemos consultar siempre a nuestro médico el tratamiento a seguir. La finalidad de los remedios que te indicamos en nuestro artículo de hoy es la de aliviar los síntomas y servir de apoyo al tratamiento preescrito por el médico.

Algunas plantas poseen propiedades analgésicas, mucolíticas o expectorantes que pueden ser de gran ayuda para sentirnos mejor.

Infusión de eucalipto y canela

Ingredientes:

  • 1 rama de canela
  • 4 hojas de eucalipto
  • 4 clavos de olor
  • 1/2 litro de agua
  • El zumo de medio limón
  • Una cucharadita de miel de abejas

Preparación:

Lleva a ebullición medio litro de agua. Añade la canela, las hojas de eucalipto y los clavos de olor. Tapa y deja reposar 10 minutos.

Puedes tomar hasta 3 tazas al día agregando el zumo de medio limón y una cucharadita de miel.

Jarabe de cebolla para aliviar la faringitis

Ingredientes:

  • 1 cebolla
  • El zumo de dos limones
  • 2 cucharadas de miel de abejas
  • 1 raíz de jengibre

Preparación:

Pica la cebolla y colócala en un recipiente con la miel, el zumo de los dos limones y la raíz de jengibre. Deja que repose (lo ideal sería una o dos horas pero puede dejarse solamente 15 minutos si lo necesitamos pronto). Pasado ese tiempo la cebolla habrá sudado y podremos colar la mezcla para obtener nuestro jarabe.

Puedes guardarlo 2-3 días en el frigorífico y tomar seis cucharadas al día para aliviar la inflamación de garganta.

Jarabe de dátiles para calmar la tos

Ingredientes:

  • 100 gramos de dátiles
  • 1/2 litro de agua
  • 500 gramos de azúcar

Preparación:

Pon a hervir medio litro de agua, retira del fuego y añade los dátiles. Tapa y deja reposar unas cuantas horas. Después, filtramos, añadimos 500 gramos de azúcar de caña y cocinamos a fuego suave unos diez minutos.

Puedes tomar hasta cuatro cucharadas de este jarabe al día. Se conserva 5 días en el frigorífico.

Infusión de flores de tilo para la mucosidad

Prepara una infusión con 10 gramos de flores de tilo y medio litro de agua hirviendo. Deja reposar durante 10 minutos y endulza a tu gusto. Bébela caliente a lo largo del día.

Jarabe de tomillo para la bronquitis

Ingredientes:

  • 600 ml. de agua
  • 50 gramos de hojas de tomillo
  • 750 gramos de azúcar de caña

Preparación:

Lleva a ebullición el agua, añade las hojas de tomillo y deja infusionar tapado de 6 a 8 horas. Pasado ese tiempo, filtra la infusión, añade el azúcar y deja reducir a fuego lento durante aproximadamente una hora, removiendo de vez en cuando la mezcla hasta que adquiera la consistencia de un jarabe. Luego, deja que se enfríe y guarda el jarabe en un tarro o botella de cristal esterilizada.

Puedes conservarlo hasta tres meses en frío o a temperatura ambiente. Cuando notes los síntomas del resfriado, toma una cucharada sopera de este jarabe tres veces al día.

El jarabe de tomillo tiene propiedades antisépticas, antivirales y expectorantes. Además, no sólo es beneficioso para tratar afecciones respiratorias, también es bueno para la gastritis y los dolores estomacales.