El patinaje sobre hielo es uno de los deportes más divertidos del invierno. Y no sólo es una forma genial de pasarlo bien, también aumenta la flexibilidad y la resistencia del cuerpo. Basta con practicarlo sólo una vez a la semana para notar sus beneficios sobre el equilibrio y la capacidad cardio-pulmonar.


Otras ventajas del patinaje sobre hielo

  • Con el patinaje sobre hielo trabajamos casi todos los grupos musculares, con especial énfasis en los músculos de las piernas y en los músculos centrales (abdominales) ya que al mantener el equilibrio fortalecemos el core y potenciamos la estabilidad del cuerpo.
  • Patinar sobre hielo nos obliga a quemar calorías durante un periodo de tiempo prolongado por lo que también se considera una actividad física ideal para bajar de peso.
  • Por último, el patinaje sobre hielo es una forma divertida de hacer ejercicio y aliviar el estrés. A medida que mejoras tu agilidad física y mental, te relacionas con el entorno mejorando la confianza en ti misma.

Riesgos de patinar sobre hielo

Aunque el patinaje sobre hielo es muy divertido, tiene mayor riesgo de lesiones que otras disciplinas deportivas.

Como la superficie del hielo al aire libre es irregular en cuanto a calidad y estructura, existe el riesgo potencial de caer en agua solidificada en cualquier punto en que se rompa el hielo. Las entradas a pistas o formaciones naturales en las que no se pueden controlar las condiciones del hielo deberían estar restringidas para evitar accidentes.

Otro peligro potencial en una pista llena son las colisiones o choques con otros patinadores. Es algo que sucede sobre todo entre pricipiantes que no tienen la habilidad de detenerse rápidamente.

Recuerda que practicar acrobacias sobre la pista de hielo (giros, saltos, etc.) aumenta exponencialmente el riesgo de sufrir caídas y golpes. No conviene arriesgarse si no tenemos experiencia en este deporte.