¿Te imaginas tener en casa el “mini-spa” antiedad que hasta hace poco sólo estaba en centros profesionales? Pues eso es precisamente lo que propone el gadget de belleza SQOOM.
¿Qué es SQOOM y cómo funciona?
SQOOM es un dispositivo doméstico de cuidado facial antiedad que combina dos tecnologías: ultrasonido y iontoforesis (una corriente que ayuda a que los principios activos de los cosméticos penetren profundamente en la piel).
Aunque sin duda una de las ventajas más comentadas de este dispositivo es su efecto lifiting.
¿Cómo se usa?
De la forma más sencilla posible:
- Limpia bien tu piel.
- Coloca el serum adecuado sobre el cabezal del dispositivo.
- Elige el programa que necesitas: lifting, antiarrugas, manchas, etc.
- Masajea tu cutis durante 4 minutos (8 minutos para el programa antiedad).
- Finalmente, hidrata tu piel como de costumbre.
¿Vale la pena SQOOM?
Te diría que sí, aunque depende mucho de tu presupuesto, de tu rutina, de cuánto valoras mimarte y de si verdaderamente vas a usarlo. Si lo dejas olvidado en un cajón, no obtendrás “lifting milagroso”.

Te lo recomendaría si:
- Ya empleas productos de buena calidad, pero te apetece darle un “upgrade tecnológico” a tus rutinas de belleza.
- No te asusta el precio y lo ves como un tratamiento a largo-medio plazo.
En cambio, tal vez no te conviene si:
- Buscas los resultados rápidos que solo ofrecen los tratamientos de estética.
- Tienes un presupuesto ajustado y prefieres gastarlo en buenos cosméticos.
¡Al final lo que cuenta es que te sientas cómoda y motivada con tus rutinas de belleza!




