La suplementación con vitaminas es un recurso al que mayoría de los atletas recurren alguna vez. Una buena suplementación puede marcar la diferencia en cuanto a rendimiento deportivo.
¿Te gustaría saber más sobre las vitaminas y cómo influyen en tu rendimiento? Sigue leyendo.
Vitaminas y rendimiento deportivo
Las vitaminas forman parte de los micronutrientes, junto a los minerales y son necesarias para el correcto funcionamiento del cuerpo. La mayoría de ellas se consiguen mediante una dieta variada, pero a veces debemos recurrir a los suplementos vitamínicos ya que factores como el estrés o enfermedades pueden provocar una absorción deficiente.
La suplementación vitamínica debe ser siempre supervisada por un experto en nutrición deportiva, ya que el exceso de vitaminas puede tener efectos perjudiciales para la salud.
Vitamina A
La vitamina A es un potente antioxidante que juega un papel vital en el sistema inmunológico. Además de ser esencial para la visión, contribuye al crecimiento óseo y a otras funciones celulares. Se encuentra en alimentos como huevos, pescados grasos, hígado, leche, yogur, queso, y en vegetales como espinacas, pimientos y zanahorias. También está disponible en forma de suplementos vitamínicos.
Vitamina B
Las vitaminas del grupo B son cruciales para la formación de hemoglobina y la conversión de las proteínas e hidratos en energía. En especial la vitamina B12 es importante para el sistema nervioso y mejora el rendimiento deportivo antes de una competición. Estas vitaminas se encuentran en alimentos como pan, cereales, huevos, carne, leche, queso, y en vegetales como espinacas, espárragos y brócoli.
Vitamina C
Refuerza el sistema inmunológico y ayuda a prevenir los resfriados. Además, es esencial para la cicatrización de heridas y el mantenimiento del tejido conectivo.
Los atletas deben aumentar su consumo de vitamina C durante los meses de frío para mejorar su rendimiento en actividades al aire libre.
Dado que el organismo no puede almacenar la vitamina C es importante consumirla a diario. Se encuentra en los cítricos como la naranja, el limón y el pomelo, y en vegetales como los pimientos. También existen suplementos vitamínicos con vitamina C.
Vitamina D
Es vital para tener unos huesos fuertes ya que interviene en la absorción del calcio. Esta vitamina se encuentra de forma natural en alimentos como las sardinas y el salmón, pero es necesario tomar el sol para poder asimilarla.
Vitamina E
Es uno de los antioxidantes más importantes para el organismo ya que ayuda a contrarrestar el estrés oxidativo provocado por el entrenamiento intenso. Se encuentra en vegetales de hoja verde, semillas y aceite de oliva.
Vitamina K
La vitamina K es esencial para la coagulación de la sangre y la cicatrización de heridas. Se encuentra en verduras como el brócoli y las espinacas, así como en algunos cereales y aceites.
En resumen, es importante seguir una dieta balanceada y rica en vitaminas. En periodos de estrés o actividad física intensa podemos recurrir a la suplementación bajo la supervisión de un nutricionista experimentado.




