La piel del cuerpo también necesita exfoliaciones periódicas (al menos una vez a la semana). De lo contrario, no se oxigenará como es debido y lucirá áspera y sin brillo. Hoy te enseñaremos a preparar un jabón casero con propiedades exfoliantes que dejará tu piel dulcemente hidratada. Y ¿por qué decimos dulcemente? Pues porque uno de sus componentes principales es el azúcar, un ingrediente natural que casi todas tenemos en casa.


Además, nuestro jabón casero lleva dos tipos diferentes de mantecas vegetales: cacao y karité, con un extraordinario poder nutritivo.

Utilízalo a diario para eliminar el exceso de células muertas y volver a lucir una piel tersa y brillante.

Necesitas:

Preparación:

  1. Coloca un recipiente al baño María con la base de glicerina para hacer jabón y las mantecas. Espera a que se derrita (entre 1-2 minutos) y retira del fuego.
  2. Incorpora poco a poco el azúcar removiendo enérgicamente para que se integre con el resto de la mezcla.
  3. Por último, añade los aceites esenciales elegidos y el colorante vegetal.
  4. Vierte la mezcla en un molde para hacer jabón y espera a que se solidifique en un par de horas. Al ser un jabón hecho con glicerina no necesita curación.

¿Ya tienes tus pastillas de jabón casero exfoliante? Guárdalas en un lugar seco y oscuro como una despensa. Puedes almacenarlas durante varios meses.