El lifting de cuello o lifting cervical es una intervención de cirugía estética que busca mejorar la apariencia del contorno facial y borrar los signos de envejecimiento en la línea de la mandíbula y del cuello.





La piel del cuello es muy propensa a experimentar flacidez con el paso de los años. El descolgamiento de la dermis en esta zona, crea el efecto de un «doble mentón». Gracias a la cirugía de lifting cervical podemos eliminar esa piel sobrante y lucir un aspecto más joven.

¿Has pensado alguna vez en pasar por el bisturí para deshacerte definitivamente de la papada? ¿Quieres saber en qué consiste una cirugía de lifting cervical y si eres un buen candidato o candidata? Te daremos toda la información al respecto.

¿Por qué se descuelga la piel del cuello?

La respuesta está en un músculo llamado platisma que está situado en la región ánterolateral del cuello. Es una lámina muscular cuadrilátera y muy delgada, que se extiende desde la parte superior del tórax al borde inferior de la mandíbula y se halla inmerso en el tejido celular subcutáneo. Este músculo va perdiendo tono con el paso de los años hasta llegar a descolgarse. Por otra parte, con la edad los niveles hormonales de grasa van aumentando y no es extraño que las adiposidades se depositen en esta zona, sobre todo si tenemos un sobrepeso generalizado.

En general, los factores que provocan que la piel del cuello se descuelgue son:

  • Envejecimiento
  • Cambios bruscos de peso
  • Factores genéticos
  • Cambios hormonales
  • Malos hábitos de vida como el sedentarismo o el tabaquismo
  • Malas posturas recurrentes

Según el nivel de descolgamiento que presente la zona, el cirujano puede decidirse por el lifting cervical (si este es acusado) o por tratamientos no invasivos como la radiofrecuencia, la mesoterapia facial o la carboxiterapia. Hay que tener en cuenta que las técnicas no quirúrgicas de rejuvenecimiento facial nunca conseguirán el mismo estiramiento de la piel que se lograría con un lifting de cuello convencional, pero pueden quitarnos años de encima y retrasar el momento de la cirugía.

¿Quienes pueden someterse a una cirugía de lifting cervical?

Los candidatos ideales para someterse a una cirugía de lifting cervical son hombres o mujeres que noten descolgamiento en la zona del cuello pero cuya piel aún conserve algo de elasticidad. La mayoría de los pacientes tienen entre 40 y 60 años, pero también puede realizarse con éxito entre los 70 y 80 años.

¿Cómo es el procedimiento?

Antes de una cirugía de lifting cervical, el cirujano examinará el estado de salud general del paciente, tomará las medidas de su rostro y posiblemente hará fotografías.

Dependiendo del estado de la piel, puede decidirse por una opción u otra. Si la papada se debe a una acumulación de grasa, el cirujano puede optar por una liposucción de la zona. De esta forma se eliminarán las adiposidades localizadas y la piel se retraerá adaptándose al nuevo volumen.

Cuando es necesario un estiramiento completo del cuello, el cirujano realizará una serie de incisiones debajo del mentón o detrás de las orejas, dependiendo de la extensión necesaria para lograr un buen resultado.

El músculo platisma del cuello se tensa y se sutura entre sí o a otras estructuras vecinas (platismoplastia) para eliminar las líneas verticales que se marcan en el cuello. El exceso de piel y grasa se elimina y los tejidos se recolocan y se suturan. Después se pueden colocar drenajes y apósitos o vendas ligeras.

Antes de una cirugía de lifting cervical

  • El paciente deberá dejar de fumar al menos seis semanas antes de someterse a la cirugía para favorecer la cicatrización de las heridas.
  • También se debe evitar la aspirina y ciertos fármacos antiinflamatorios que pueden favorecer el sangrado.
  • La hidratación es muy importante antes y después de la cirugía para una buena recuperación.

Cuidados postoperatorios

El cirujano plástico informará al paciente de cómo ha ido la intervención y en cuánto tiempo podrá regresar a sus actividades cotidianas. Es posible que recomiende el uso de un vendaje alrededor de la cara y del cuello para reducir la hinchazón y los moretones al finalizar el procedimiento. También dará al paciente instrucciones específicas sobre qué medicamentos tomar para evitar infecciones o bajar la inflamación de los tejidos.

Es importante mantener la cabeza elevada para minimizar la hinchazón y nunca aplicar hielo, ya que esto puede entorpecer el flujo sanguíneo.

Los resultados

Los resultados de una cirugía de lifting cervical son de larga duración, aunque la hinchazón puede tardar varias semanas o meses en desaparecer. Las líneas de incisión comenzarán a ser imperceptibles a partir de los seis meses.

La protección solar y el estilo de vida saludable harán que los resultados de la cirugía sean más duraderos y conservando por más tiempo unos contornos faciales definidos y una apariencia más joven.

Riesgos y complicaciones

La cirugía de lifting cervical es una intervención segura y que no suele presentar complicaciones, pero aún así como cualquier procedimiento quirúrgico conlleva una serie de riesgos:

  • Complicaciones con la anestesia
  • Sangrado
  • Caída del cabello en el lugar de las incisiones
  • Acumulación de líquidos (hematoma)
  • Infecciones
  • Irregularidades en la piel
  • Sensación de entumecimiento
  • Mala cicatrización

Un buen postoperatorio la aparición de la mayoría de estas complicaciones, pero siempre es recomendable informarse y valorar los pros y los contras de una cirugía de lifting cervical.