¿Si pudieras salir a la calle envuelta en tu manta favorita y con las zapatillas de estar por casa puestas sin que nadie te mirase raro, no lo harías? Pues bien, este invierno la moda te ha dado el visto bueno con una de las micro-tendencias más inesperadas y cómodas de los últimos años: los zuecos UGG Tasman.

Y, sinceramente, tiene todo el sentido. En cuanto te los pones, entiendes por qué mucha gente dice que parecen pantuflas: son increíblemente cómodos, calentitos y dan esa sensación de abrigo inmediato que tanto se agradece cuando bajan las temperaturas.

¿Qué los hace tan especiales?

A nivel diseño, los Tasman son sencillos pero muy reconocibles. Tienen una silueta tipo zueco, con el talón descubierto o ligeramente elevado, lo que los hace fáciles de poner y quitar. El exterior suele ser de ante suave, resistente y con ese mítico trenzado bordado alrededor del tobillo tan característico de UGG, que les da un aire bohemio y artesanal.

El interior está completamente forrado de borreguito con la famosa lana de oveja o lana reciclada UGGpure. Esto significa que tus pies estarán a una temperatura ideal, incluso en los días más gélidos.

Además, cuentan con la misma suela ligera y resistente que las botas clásicas de la marca, lo que los hace perfectamente aptos para caminar por la ciudad sin miedo a destrozarlos.

¿Cómo llevarlos con estilo? (y que no parezca que bajas a tirar la basura)

Lo interesante de los zuecos UGG Tasman es cómo han saltado del rollo de “estar por casa” a la calle. Este invierno los hemos visto en looks relajados, urbanos e incluso algo más cuidados. ¿Cómo llevarlos con estilo? Una opción fácil es combinarlos con vaqueros rectos o ligeramente cropped y calcetines visibles, mejor si son gruesos o de lana. Para un look aún más cozy, funcionan muy bien con pantalones de punto, joggers elegantes o leggings térmicos y un abrigo largo.

Si te apetece subir un poco el nivel, prueba a llevarlos con pantalones de pinzas relajados y un jersey amplio o una sobrecamisa. El contraste entre lo cómodo del calzado y una prenda más estructurada funciona sorprendentemente bien. También encajan en estilismos de fin de semana con vestidos de punto midi y medias tupidas.

En definitiva, los Tasman de UGG son ese tipo de calzado que no pretende ser sofisticado, pero acaba siendo tendencia precisamente por su comodidad y naturalidad. Perfectos para quienes priorizan el confort sin renunciar al estilo, incluso en los días más fríos.