La flora vaginal o microbiota vaginal tiene como función principal proteger la mucosa frente a la proliferación de microorganismos y bacterias oportunistas. Por eso es tan importante cuidar la salud de nuestra flora vaginal para evitar infecciones.



Ahora una investigación realizada por el Instituto Bernabeu y universidades danesas apunta a que los desequilibrios de la flora vaginal se relacionan también con una tasa más alta de aborto y una menor tasa de embarazo. Los investigadores han trabajado sobre la base de 17 estudios con la participación de 3.543 pacientes que se sometieron a un tratamiento de fecundación in vitro (FIV). Los resultados preliminares de esta investigación se han publicado en la revista científica Pathogens bajo el título «Asociación entre la disbiosis vaginal y los resultados reproductivos en mujeres subfértiles que se someten a un tratamiento de FIV: una revisión sistemática de prisma y un metanálisis», ahondando en las causas que provocan infertilidad para encontrar nuevas formas de tratamiento.

Según el estudio, un 18% de las mujeres que sufrieron un aborto después del tratamiento de fecundación in vitro, tenían disbiosis vaginal (también conocida como vaginosis bacteriana).

La flora vaginal: una barrera defensiva de nuestro cuerpo.

La función protectora de la flora vaginal se debe a la presencia de lactobacilos, unas bacterias responsables de que la vagina mantenga un pH adecuado. Además, los lactobacilos tienen la capacidad de colonizar la flora vaginal impidiendo el desarrollo excesivo de microorganismos patógenos como puede ser la bacteria E.Coli que suele afectar al intestino, pero también puede llegar a la vagina provocando una cistitis.

A su vez, la flora vaginal pasa por diferentes etapas (cambios hormonales). Por normal general, los lactobacilos alcanzan su máxima concentración en el periodo fértil de la vida de una mujer. Al llegar la menopausia pueden descender debido a la caída de estrógenos, pero también pueden darse otras causas que provoquen un desequilibrio de la microbiota vaginal, como pueden ser el uso de ciertos fármacos o de espermicidas.

Una flora vaginal sana y equilibrada dificulta la llegada de bacterias patógenas o el desarrollo de infecciones urinarias. Los ginecólogos afirman que el 50% de las mujeres sufrimos una infección de orina al menos una vez en nuestra vida y dentro de estas infecciones urinarias la más frecuente es la cistitis que en algunos casos puede volverse recurrente.

¿Cómo cuidar tu flora vaginal para evitar desajustes?

Hay una serie de medidas que te pueden resultar útiles para mantener sana tu flora vaginal:

  • Realiza una correcta limpieza después de cada evacuación, siempre de delante hacia atrás para evitar que las bacterias del ano proliferen en la vagina.
  • Toma fibra de forma regular, sobre todo si eres propensa al estriñimiento.
  • Cuida tu higiene íntima, pero uses jabones demasiado agresivos ya que esto puede provocar un desequilibrio del pH vaginal. Lo mejor es emplear geles específicos para la higiene íntima que encontrarás en cualquier farmacia o centro comercial.
  • Evita llevar ropa demasiado ajustada.
  • Trata de evitar el estrés y practica ejercicio de forma regular. El ejercicio y una alimentación equilibrada fortalecen el sistema inmunológico frente a las infecciones.
  • Realiza visitas de control a tu ginecólogo, tengas o no problemas de salud. Es importante hacernos al menos una revisión anual o incluso más si estamos atravesando una etapa de cambios hormonales como la menopausia.