Un nuevo estudio llevado a cabo por la Northwestern Medicine y la Cornell University de Chicago (EEUU) y en el que participaron 29.682 personas (con una edad media de 53 años), relaciona el consumo de dos porciones de carne roja o procesada a la semana con un aumento del 7% de las posibilidades de sufrir una enfermedad cardiovascular y un 3%  de otras enfermedades potencialmente mortales.


Estas conclusiones tienen el respaldo de buena parte de la comunidad científica y de instituciones como la Universidad de Harvard que asegura que un mayor consumo de carne roja, especialmente carne roja procesada, se asocia con un mayor riesgo de diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, ciertos tipos de cáncer y muerte prematura.

«El pescado, los mariscos y las fuentes de proteínas de origen vegetal, como las nueces y las legumbres, incluidos los frijoles y los guisantes, son excelentes alternativas a la carne»-  recomienda la coautora del estudio, Linda Van Horn, profesora de Medicina Preventiva en Feinberg, y también miembro del Comité Asesor de Pautas Dietéticas de Estados Unidos.