Una investigación, publicada en la revista Restorative Neurology and Neuroscience y realizada por un equipo del All India Institute of Medical Sciences (AIIMS) (en Nueva Delhi, India) señala que los síntomas físicos y psicológicos de la artritis podrían mejorar con la práctica habitual de yoga.


Este estudio contó con la participación de 72 pacientes con artritis reumatoide activa, que fueron divididos en dos grupos: uno que practicó unas dos horas de yoga cinco días a la semana y durante ocho semanas, y otro que no tuvo ningún plan de ejercicio.

Todos los pacientes siguieron tomando las terapias farmacológicas de rutina (FAME) para controlar la enfermedad, por lo que la única diferencia entre ambos era la práctica de yoga.

Para analizar los efectos del ejercicio sobre la salud, se tomaron muestras de sangre antes y después del estudio. Los resultados demostraron una mejoría de los biomarcadores sistémicos de inflamación y neuroplasticidad. También se redujeron los síntomas de la depresión y el grado de discapacidad. Según los investigadores, este cambio podría deberse a que el yoga conecta la mente con el cuerpo.

El Dr. Rima Dada, profesor en el Departamento de Anatomía de AIIMS, y el resto de los autores del trabajo, recomiendan practicar yoga de forma habitual ya que es un ejercicio relajante y que no supone una sobrecarga intensiva de las articulaciones. Eso sí, debe emplearse siempre como terapia coadyuvante en el tratamiento y rehabilitación de los pacientes diagnosticados por artritis reumatoide. No debe practicarse con el fin de sustituir los tratamientos médicos preescritos por un especialista.