¿Te has planteado alguna vez ser madre, pero sientes que ahora mismo no es el momento adecuado? No eres la única. Cada vez más mujeres deciden posponer la maternidad porque quieren centrarse en su carrera profesional, alcanzar una mayor estabilidad económica o encontrar a la pareja adecuada.
Y es completamente normal. La maternidad es una decisión importante y profundamente personal. El problema es que, aunque nuestras prioridades cambien con el tiempo, la fertilidad femenina sí tiene un límite biológico. La reserva ovárica disminuye con la edad y, con ella, también lo hacen las probabilidades de lograr un embarazo de forma natural.
Por suerte, hoy existen técnicas que permiten ganar tiempo y tomar decisiones con más tranquilidad. Una de las más conocidas es la congelación de óvulos, también llamada vitrificación de ovocitos, un procedimiento que permite preservar la fertilidad y mantener la calidad de los óvulos para utilizarlos en el futuro.
New Fertility Group es una clínica de fertilidad y reproducción asistida en Madrid con mucha experiencia en este tratamiento. A continuación, trataremos de resolver algunas dudas frecuentes sobre cómo funciona y cuándo es una buena opción.
¿Qué es exactamente la congelación de óvulos?
La congelación de óvulos es un método avanzado de preservación de la fertilidad. Consiste en extraer los óvulos maduros de la mujer y congelarlos de forma ultrarrápida a temperaturas extremas (-196 °C), sumergiéndolos de manera inmediata en nitrógeno líquido. Así se evita la formación de cristales de hielo que puedan dañar las estructuras celulares.
Si una mujer congela sus óvulos a los 30 años y decide utilizarlos a los 38 o 40, conservarán la calidad biológica que tenían cuando fueron vitrificados.
¿Quiénes son las candidatas ideales para la congelación de óvulos?
Aunque cada mujer vive unas circunstancias únicas, esta técnica está especialmente recomendada para:
- Mujeres que desean priorizar otros proyectos personales o profesionales antes de tener hijos.
- Pacientes que van a someterse a tratamientos médicos, como quimioterapia o determinadas cirugías, que podrían afectar a su fertilidad.
- Mujeres con baja reserva ovárica o antecedentes familiares de menopausia precoz.
- Mujeres que están realizando tratamientos de reproducción asistida y desean preservar ovocitos para futuros intentos.
Aunque no existe una edad límite para el tratamiento, los expertos en reproducción asistida recomiendan realizarlo antes de los 35 años ya que es cuando la reserva ovárica y la calidad de los ovocitos ofrecen las mejores tasas de éxito.
¿Cómo se realiza el procedimiento?
La congelación de óvulos es un procedimiento bastante controlado, seguro y mínimamente invasivo.
El proceso se divide en varias fases:
Evaluación inicial
El ginecólogo estudia tu reserva ovárica mediante una ecografía vaginal y un análisis de sangre para medir los niveles de la hormona antimülleriana.
Estimulación ovárica
Durante unos 10 o 12 días, se administra una medicación hormonal sencilla mediante inyecciones subcutáneas. El objetivo es conseguir que maduren varios óvulos en un mismo ciclo, en lugar de uno solo como ocurre de forma natural.
Punción folicular
Cuando los óvulos están listos, se extraen en una intervención sencilla en quirófano de apenas 15 o 20 minutos. Se realiza bajo una sedación suave, por lo que no sentirás ninguna molestia ni dolor.
Vitrificación y almacenamiento
Una vez obtenidos, los ovocitos maduros se vitrifican y se almacenan en criobancos especializados a temperaturas extremadamente bajas, donde pueden conservarse durante años sin perder calidad.
La importancia de elegir la clínica adecuada
Cuando hablamos de preservar la fertilidad, elegir una clínica especializada marca una gran diferencia. El éxito del tratamiento depende de la tecnología que posea el laboratorio y la experiencia del equipo médico.
En este contexto, New Fertility Group destaca como una clínica de referencia en pleno centro de Madrid. Con más de 30 años de experiencia en el sector, este centro de fertilidad y reproducción asistida cuenta con tecnología de última generación para procedimientos de criopreservación y sistemas avanzados de seguridad en laboratorio, como el sistema Witness, diseñado para evitar cualquier error en la identificación de muestras.
Además, su equipo multidisciplinar acompaña a cada paciente de forma cercana y adaptada a sus necesidades, algo especialmente importante en decisiones tan personales como esta.
Porque preservar la fertilidad no significa renunciar a la maternidad ni adelantar decisiones. Significa, simplemente, darte más opciones para el futuro y poder decidir con mayor libertad cuándo quieres dar ese paso.




