Belleza y Salud

Renueva tu piel con la cosmesoterapia.

¿Notas tu cutis algo seco y la piel tirante, apagada y sin vida? Puedes recuperar paulatinamente su luminosidad y su aspecto joven gracias a la cosmesoterapia.

¿En qué consiste este tratamiento?, te preguntarás. Pues bien, la cosmesoterapia pretende ser una alternativa a la mesoterapia facial. Tal vez recordaréis que hace un par de días os hablamos de esta técnica consistente en la infiltración de sustancias a nivel subdérmico para regenerar los tejidos afectados por el fotoenvejecimiento, la flacidez y la falta de firmeza que aparecen con la edad. Gracias a la mesoterapia es posible, con unos cuantos pinchazos, conseguir un cutis más suave, de textura más uniforme y alisar las arrugas menos profundas. Ahora bien, hay algunas personas que sufren de fobia a las agujas y por este motivo rehúyen del procedimiento. Para todas ellas, la cosmesoterapia puede ser una buena opción ya que sustituye las infiltraciones por cosméticos aplicados de forma local (mascarillas de colágeno, vitaminas, aminoácidos, ácido hialurónico) que producen un efecto rejuvenecedor inmediato en tu piel.

Para hacer honor a la verdad, es necesario indicar que los productos usados en cosmesoterapia nunca serán tan efectivos como un tratamiento de mesoterapia facial ya que la epidermis tiene una capacidad de absorción limitada. Gracias a las agujas, en cambio, es posible depositar los principios activos a nivel subdérmico, es decir, a mayor profundidad, por lo que su acción regeneradora es más intensa.

De igual modo, debemos tener en cuenta que la piel no retiene el cien por cien de los cosméticos que absorbe. Buena parte de los productos que han traspasado la barrera de la epidermis introduciéndose en los poros, vuelven a ser expulsados a través de la sudoración. Esto no quiere decir en absoluto que la cosmesoterapia no sirva de nada o que no sea efectiva. Las sustancias utilizadas en este tratamiento estético tienen fórmulas mucho más concentradas que los cosméticos convencionales, pero algunas de sus propiedades como el efecto tensor que se produce al aplicarlas, son temporales. Lo importante es que si realizamos de vez en cuando sesiones de mantenimiento, sí conseguiremos ver una mejoría evidente de nuestra piel (aunque de forma más lenta que con otros métodos) ya que las cremas y mascarillas utilizadas en cosmesoterapia tienen un alto poder hidratante y revitalizador que rejuvenece nuestro rostro.

Biografía

SomosBellas

Filóloga de Profesión y Bloguer a tiempo completo, amante de los gatitos y una apasionada de las letras e internet.

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