Una investigación publicada en la revista JAMA Network Open, revela que las mujeres que hacen ejercicio físico tienen un riesgo menor de sufrir fractura de cadera en comparación con las mujeres sedentarias. El estudio se realizó entre 77.206 mujeres de 50 a 79 años que participaron en el programa Women’s Health Initiative que comenzó en 1990 en cuarenta centros médicos de Estados Unidos.



Michael LaMonte, profesor adjunto de investigación en la State University de Nueva York, en Buffalo, asegura que incluso una actividad física ligera (como un paseo diario) es suficiente para disminuir el riesgo de sufrir este tipo de lesiones al llegar a la tercera edad.

Y es que aunque la actividad física de baja intensidad no tiene un impacto relevante en la densidad de los huesos, hay otros factores involucrados en el riesgo de fracturarse la cadera como la fuerza muscular del tren inferior del cuerpo, el equilibrio y la agilidad. Todas estas condiciones mejoran notablemente al ir introduciendo poco a poco el ejercicio físico en nuestras vidas ya que al gozar de más fuerza y estabilidad, es más difícil también que se produzca una caída.

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