Remedios naturales

Relájate y armoniza cuerpo y mente practicando Reiki.

Frecuentemente, el ritmo de vida que llevamos nos provoca situaciones de estrés, que derivan en otras dolencias y enfermedades tanto físicas como mentales. Conseguir la paz y tranquilidad interior solo es posible logrando estar en armonía con nuestro entorno.

El Reiki es una terapia japonesa considerada como parte de la medicina alternativa y que se basa en el manejo de las energías que fluyen del cuerpo, usando las manos como vía para la curación física y espiritual. La palabra “Reiki” está compuesta por dos términos: “Rei” que significa “sabiduría divina” o “cuerpo etéreo” y “Ki” que significa “energía vital” por lo que algunos autores occidentales traducen el concepto como “energía vital universal”. Esta filosofía se basa en la creencia de que existen dos tipos de energía: la energía del universo y la energía interior. Todos estamos conectados a la energía universal y cuando esta fluye de forma correcta, la persona goza de buena salud. Para que se produzca una interacción armoniosa entre ambas energías, es necesario un canal que en el Reiki se llama “maestro”. El maestro utiliza su propia energía mental para canalizar la energía del universo y hacer que la energía interior del paciente circule correctamente, estabilizando sus emociones y produciendo un bienestar físico.

El monje zen Mikao Usui fue quien descubrió hacia 1922 esta técnica de sanación milenaria tras alcanzar el satori o estado de máxima iluminación. El Reiki no solo trata las dolencias del cuerpo físico sino que también se ocupa de las emociones y del espíritu, para conseguir un bienestar interior y una sensación de serenidad y de paz interior. El método que sigue es muy natural y seguro, además de fácil de aprender. Puede ser auto-aplicable (y en este caso es muy útil para conseguir relajarnos ante situaciones tensas) o bien puede ser administrado por otra persona que actúa como emisor o canal a través de cuyas manos fluye la energía vital que transmitirá a otro ser vivo o receptor desbloqueando los siete centros principales de energía de nuestro cuerpo (también llamados chakras).

Los siete chakras que se distribuyen a lo largo del cuerpo de la persona son:

1. Raíz o base: ubicado en el perineo.
2. Sexual: abajo del ombligo en la zona genital.
3. Plexo solar: abajo de las costillas en medio.
4. Corazón: ubicado poco más arriba del esternón enmedio.
5. Garganta o laríngeo.
6. Tercer ojo: en el entrecejo.
7. Corona: parte superior de la cabeza.

Básicamente, el procedimiento que sigue el Reiki es el siguiente:

* El paciente se tumba en una camilla procurando estar lo más relajado posible (para ello pueden usarse velas aromáticas o música).

* El maestro sitúa sus manos a unos 5 cm del cuerpo del paciente y las desplaza desde la cabeza hasta los pies. Es normal sentir una sensación de relajación o un ligero cosquilleo.

* El maestro impone sus manos pero sin tocar directamente el cuerpo sino realizando una serie de símbolos imaginarios para canalizar la energía. Cada sesión durará entre 30-40 minutos.

Conocer la técnica del Reiki y aplicarlo como terapia, mejora nuestra salud y calidad de vida, sobre todo si se combina con otros ejercicios de meditación que ayuden a entrenar nuestra respiración. Algunos consideran el Reiki un estilo de vida, ya que incorpora conceptos de la filosofía hinduísta como cultivar la virtud del agradecimiento, evitar las preocupaciones, trabajar intensamente o ser amable y respetuoso.

“El Reiki sana el efecto por sanar la causa, por eso es un poco más lento. No es un milagro, es una especie de imposición de manos que va canalizando la energía”, afirma María del Pilar Dois, docente, maestra y terapeuta en Reiki, del Centro de Encuentro y Terapias Reiki Lur.

Para la especialista, para que la técnica del Reiki funcione, es necesario que el paciente tenga la voluntad de sanarse ya que es un camino “espiritual y psicológico”.

El Reiki no tiene contraindicaciones para la salud, pero no es aconsejable aplicarlo después de una operación quirúrgica ya que puede acelerar los procesos de cicatrización naturales del cuerpo o expulsar las toxinas de la sedación haciendo que el paciente despierte antes de tiempo.

Otro aspecto a tener en cuenta es que el Reiki no tiene una base científica demostrada, por lo cual puede servir de apoyo a otros tratamientos médicos pero no puede constituir por sí mismo una cura para enfermedades graves.

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Filóloga de Profesión y Bloguer a tiempo completo, amante de los gatitos y una apasionada de las letras e internet.

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